Reconocer las señales a tiempo es fundamental.
La pérdida auditiva suele aparecer de forma gradual y silenciosa. El cambio es tan progresivo que muchas personas no lo notan hasta que interfiere claramente en su vida diaria. Tal vez hayas pensado: “Ese restaurante era demasiado ruidoso”, “La televisión no se oye bien” o “Cada vez tengo que subir más el volumen”.
Pero puede que el problema no esté en el entorno… sino en tu audición.
¿Qué es la presbiacusia?
La pérdida auditiva relacionada con la edad, conocida como presbiacusia, es muy frecuente. Afecta aproximadamente al 13 % de los adultos de 50 años y a más de la mitad de las personas mayores de 70.
Aunque no puede prevenirse completamente, sí es posible detectar sus señales tempranas y proteger la audición para minimizar su impacto.
Señales tempranas de pérdida auditiva
Los expertos coinciden en que muchas personas tardan hasta 10 años en buscar ayuda. Sin embargo, la audición influye directamente en nuestra salud física, emocional y cognitiva.
Algunas señales de alerta incluyen:
- Dificultad para seguir conversaciones cuando hablan varias personas.
- Problemas para entender en ambientes ruidosos (restaurantes, reuniones, eventos).
- Sensación de que los demás “murmuran” o no vocalizan bien.
- Dificultad para escuchar sonidos agudos, como voces infantiles.
- Necesidad de subir el volumen de la televisión o el teléfono con frecuencia.
- Evitar reuniones sociales por frustración al no oír bien.
En muchos casos, son los familiares quienes lo detectan primero: “Mi pareja dice que no oigo bien” suele ser una frase habitual en consulta.
Además, la pérdida auditiva no tratada se ha asociado con mayor riesgo de deterioro cognitivo, depresión y caídas.
Hazte una prueba auditiva
Muchas personas no se realizan una audiometría desde la adolescencia. A partir de los 60 años —o antes si hay síntomas— es recomendable revisar la audición periódicamente.
Puedes:
- Solicitar una prueba en el Centro del Audífono.
- Pedir una evaluación auditiva durante tu revisión médica anual.
- Realizar pruebas auditivas validadas desde casa como primera orientación (aunque no sustituyen una evaluación profesional).
La detección precoz mejora significativamente los resultados del tratamiento.
Controla la exposición al ruido
La exposición prolongada al ruido acelera el deterioro auditivo.
- Ruidos superiores a 70 decibelios pueden dañar la audición con el tiempo.
- El volumen máximo de algunos smartphones (105–110 dB) puede causar daño en pocos minutos.
- Si alguien puede escuchar tu música cuando llevas auriculares, el volumen es demasiado alto.
Consejo práctico: activa el limitador de volumen en tu móvil y utiliza alertas de sonido seguro.
Usa protección auditiva
Aunque no tengas síntomas, protege tus oídos en entornos ruidosos:
- Cortacéspedes
- Herramientas eléctricas
- Conciertos
- Eventos con música alta
- Ambientes laborales ruidosos
Los tapones de farmacia son útiles, y los tapones específicos para músicos protegen sin distorsionar la calidad del sonido.
Los audífonos han evolucionado
Los audífonos actuales son más pequeños, discretos y tecnológicamente avanzados. Muchos se conectan por Bluetooth al móvil y permiten recibir llamadas o escuchar contenido directamente.
Además, hoy existen opciones más accesibles económicamente, incluyendo modelos sin receta.
Lo más importante: utilizar audífonos cuando están indicados no solo mejora la comunicación y la calidad de vida, sino que también puede contribuir a preservar la salud cognitiva.
La clave está en actuar a tiempo
La pérdida auditiva no es solo un problema del oído: afecta la comunicación, la autonomía y la salud cerebral. Detectarla pronto y tratarla adecuadamente marca una gran diferencia.
Si sospechas que tu audición ha cambiado, no esperes años para confirmarlo. Escuchar bien es parte esencial de un envejecimiento saludable
CENTRO DEL AUDÍFONO. Cirilo Amorós 17 Bajo. Valencia (46004)

