Como audióloga en el Centro del Audífono, una de las preocupaciones que más escucho de las familias es: «¿Cómo logro que mi hijo mantenga puestos sus dispositivos auditivos?» Es una pregunta válida y muy común. Mantener los audífonos e implantes cocleares colocados durante todas las horas que el niño está despierto es fundamental para su desarrollo del lenguaje y su acceso al mundo sonoro. A continuación, comparto las estrategias que recomiendo a las familias que atiendo en consulta.
Explica la importancia del uso constante
En consulta, siempre animo a los padres a hablar con sus hijos sobre el valor de sus dispositivos auditivos, según la edad y capacidad de comprensión del niño. Cuando un niño entiende qué se pierde al no usar sus audífonos o implantes, es más probable que los acepte como parte natural de su vida diaria. Como audiólogos, insistimos en que la constancia familiar en este hábito es clave: si el uso del dispositivo se presenta como algo esperado y no opcional, el niño lo internalizará así.
Fomenta una actitud positiva hacia los dispositivos
Desde mi experiencia clínica, el refuerzo positivo funciona mejor que la insistencia o el regaño. Celebro con las familias cada pequeño logro: cuando el niño se coloca su propio dispositivo o lo mantiene puesto por más tiempo. Un sistema de recompensas, al inicio, puede ser una herramienta muy útil mientras el hábito se consolida.
Establece una rutina diaria
Recomiendo integrar la colocación de los dispositivos dentro de la rutina matutina ya establecida, junto con vestirse, cepillarse los dientes y desayunar. Por la noche, sugiero que el retiro de los dispositivos ocurra después del cepillado dental y el cuento antes de dormir. La previsibilidad de una rutina ayuda enormemente a que los niños con pérdida auditiva se sientan cómodos con sus equipos.
Utiliza apoyos visuales
En el centro solemos sugerir el uso de cartillas con fotografías que muestren paso a paso cómo se colocan los dispositivos y, si aplica, los receptores de tecnología de asistencia auditiva. Fotografiar al propio niño durante el proceso y usar esas imágenes como guía suele ser muy efectivo.
Incorpora distracciones durante la colocación
Sé, por la experiencia compartida por muchas familias, que el momento de colocar el dispositivo puede ser el más difícil. Cantar una canción favorita o entregarle un juguete que mantenga sus manitas ocupadas puede facilitar mucho este proceso.
La importancia de los controles audiológicos regulares
Como profesional, quiero subrayar este punto: si un niño se quita constantemente su audífono o implante, muchas veces la causa no es conductual, sino técnica. Un dispositivo mal programado puede producir sonido distorsionado o intermitente, lo cual resulta molesto o incluso doloroso para el niño. Por eso insisto tanto en mantener al día las citas de seguimiento audiológico: así garantizamos que el dispositivo esté correctamente calibrado y ofreciendo el sonido óptimo.
Usa diademas y accesorios para asegurar los dispositivos
En consulta suelo recomendar diademas diseñadas específicamente para sujetar audífonos e implantes cocleares, sobre todo durante actividades físicas o deportivas, donde es más fácil que se desprendan. Es importante elegir diademas que no bloqueen los micrófonos ni interfieran con la entrada del sonido. También recomiendo los «huggies» para implantes cocleares, que se enganchan alrededor de la oreja para mantener el dispositivo en su lugar.
Mantén una actitud positiva y busca estrategias personalizadas
Sé que en ocasiones esta situación puede sentirse abrumadora para las familias. Pero con paciencia, constancia y las estrategias adecuadas, su hijo aprenderá que sus dispositivos auditivos son esenciales y deben usarse durante todo el día. Desde el Centro del Audífono, estamos para acompañar a las familias en cada paso de este camino. Si lo desean, pueden visitar nuestra página de Apoyo y Recursos para Padres.

