Hola, soy audióloga del Centro del Audífono, y una de las preguntas que más me hacen los padres y pacientes es: «¿Podrá mi hijo hacer vida normal con el implante coclear?» La respuesta es sí, con algunas precauciones que os explico a continuación.
El deporte, un aliado imprescindible
Desde nuestra consulta siempre animamos a los pacientes con implante coclear a llevar una vida activa. El deporte mejora la salud física y mental, reduce el estrés, fortalece la autoestima y fomenta habilidades sociales fundamentales, especialmente en niños. Además, practicar deporte estimula la escucha activa en contextos de ruido real, lo que supone un entrenamiento auditivo muy valioso.
En general, tener un implante coclear no impide practicar deporte. Lo que sí debemos evitar es un golpe directo en la zona del implante, ya que podría dañar el dispositivo interno y, en casos graves, requerir cirugía de revisión.
Recién operados: los primeros meses son clave
Si el implante es reciente, recordad que durante las primeras 6 a 8 semanas la zona aún está cicatrizando. En este periodo aconsejo evitar cualquier actividad que conlleve riesgo de golpe en la cabeza. Pasado ese tiempo, poco a poco podemos ir retomando la actividad física normal.
¿Qué deportes son seguros?
Deportes sin contacto como el golf, el tenis, el bádminton, la danza, el atletismo o el trampolín son perfectamente compatibles con el implante. Solo hay que asegurarse de que el procesador esté bien sujeto y protegido del sudor.
Para deportes más activos, recomiendo usar cintas de cabeza diseñadas específicamente para procesadores, gorras de béisbol o cascos bien ajustados. Es importante que el casco no ejerza presión sobre la zona del implante; si es necesario, probad varios modelos. Nunca se deben modificar los cascos quitando acolchado o correas para hacer hueco al procesador, ya que se pierde la protección.
En deportes de contacto como el boxeo, el rugby o las artes marciales, aconsejo valorar con cuidado la participación, ya que el riesgo de impacto directo en la cabeza es alto. El fútbol americano, con el casco adecuado, suele ser compatible, pero siempre lo valoramos caso a caso en consulta.
La natación y los deportes acuáticos
Nadar es una actividad fantástica para los niños con implante coclear, siempre que se tomen las precauciones adecuadas. El componente interno del implante es resistente al agua, pero el procesador externo necesita protección. Os recomiendo consultar con nosotros qué accesorio impermeable es compatible con el modelo de vuestro hijo, ya que no todos son iguales.
Durante la natación, usad gorros ajustados, cintas para la cabeza o clips específicos para mantener el procesador en su sitio. Después de salir del agua, secad e inspeccionad todos los componentes con cuidado. Y siempre informad al socorrista de la situación auditiva del niño y acordad señales visuales para emergencias.
No recomiendo bucear a profundidades superiores a 20 metros, ya que la presión puede dañar el implante interno.
La electricidad estática: un factor que muchos no conocen
Algo que sorprende a muchas familias es el efecto de la electricidad estática sobre el procesador. Superficies de plástico como toboganes, colchonetas de gimnasio, castillos hinchables o piscinas de bolas pueden generar una descarga que interrumpe o reinicia el procesador. En estos casos, lo más sencillo es retirar el procesador antes de la actividad. Si se produce un fallo, no os asustéis: en la mayoría de los casos se resuelve fácilmente en nuestra consulta reprogramando el dispositivo.
Algunos consejos prácticos: vestid al niño con prendas de fibras naturales, usad toallitas de secadora para reducir la estática, y enseñadle a «conectarse a tierra» tocando un objeto metálico antes de actividades con riesgo estático.
Las montañas rusas y atracciones de feria
Podéis subir a las montañas rusas, pero os recomiendo retirar el procesador externo antes, ya que el imán podría hacer que saliera disparado. En atracciones con velocidades o fuerzas muy extremas, lo más prudente es también retirar las partes externas y guardarlas en un lugar seguro.
En casa, en el colegio y en el trabajo
En el día a día hay muy pocos riesgos reales. Las vitrocerámicas de inducción pueden causar pequeñas interferencias si os acercáis a menos de 50 cm. Los imanes de neodimio, como los de algunos juguetes, pueden debilitar el imán interno del implante, así que evitad colocarlos sobre la zona del dispositivo.
En el colegio, los generadores de Van de Graaff requieren precaución: recomiendo mantenerse a una distancia de al menos dos brazos extendidos y no participar directamente en la demostración.
Rutinas diarias importantes
Os recuerdo algunas pautas que trabajamos en consulta y que son fundamentales:
Los procesadores deben retirarse por la noche para que la piel descanse y para evitar que los niños los dañen mientras duermen. Si al niño le cuesta dormirse sin el sonido, podéis esperar a que se quede dormido para retirarlos.
Usad siempre las baterías recomendadas por el fabricante y revisad periódicamente los contactos. Tened baterías de repuesto en la mochila del colegio.
Guardad los procesadores en un lugar fijo y conocido por el niño, idealmente una cajita especial cerca de la cama.
Y mantened alejados los procesadores y sus piezas de las mascotas, ya que podrían masticarlos o tragarse componentes pequeños.
Identificación médica
Recomiendo encarecidamente que vuestro hijo lleve algún tipo de identificación médica, como una pulsera, que informe sobre el implante coclear. Esto es especialmente importante en emergencias, cuando el procesador no está puesto o el niño no puede comunicarse por sí solo.

