LAS FAMILIAS HACEN LA DIFERENCIA
Las investigaciones demuestran claramente que la participación de los padres y la familia es fundamental para el éxito en el desarrollo lingüístico de los niños con pérdida auditiva. Esta participación también puede aminorar los efectos negativos de la identificación e intervención tardías. Para ser lo más eficaz posible, usted como padre o madre debe asumir un gran nivel de compromiso. Debe otorgarle gran prioridad al desarrollo lingüístico de su hijo. Deberá participar, apoyar y realizar las actividades diarias que sustentan este objetivo.
Puede que otras familias tengan valiosas experiencias que compartir—los grupos de apoyo le podrán ayudar a equilibrar las necesidades de su hijo/a con las del resto de la familia.
¿Qué hacer cuando descubre que su hijo tiene pérdida auditiva?
Pueden pasar varias semanas desde que se descubre que su hijo/a tiene pérdida auditiva y el comienzo de la intervención. Incluso durante este lapso, usted puede incentivar a su bebé a que desarrolle habilidades lingüísticas y de comunicación.
- Háblele a su hijo, sin importar la gravedad de la pérdida auditiva. Hable cerca de su rostro.
- Utilice muchas expresiones faciales y gestos. Mantenga contacto visual.
- Cántele canciones, recítele rimas infantiles, léale libros y háblele sobre lo que usted esté haciendo, al igual que lo haría con cualquier otro niño.
- Cuando le hable o cante a su bebé, colóquelo sobre su pecho. De este modo él/ella sentirá las vibraciones cuando usted hable.
- Coloque la mano de su hijo/a sobre sus labios cuando usted hable.
- Comience un diario donde puede escribir todo lo que usted vaya sintiendo. Anote las respuestas de su hijo/a a los sonidos. ¿Los escucha? ¿Voltea hacia el sonido? ¿Ignora los sonidos graves pero responde a los más agudos? Usted puede usar este diario para registrar el progreso de su hijo
¿Qué hacer cuando su hijo se le adapten los audífonos?
Una vez que su hijo haya recibido audífonos, usted puede incentivarle el lenguaje de muchas maneras.
- Es importante que su hijo/a aprenda su propio nombre. Use el nombre de su hijo/a a menudo, hablando con él/ella cara a cara y muy de cerca. Si llama a su hijo/a por su nombre, hágalo con un propósito. Refuerce las respuestas de su hijo/a a los sonidos mediante la atención y los elogios.
- A los menores con pérdida auditiva a menudo se les debe enseñar lo que es el sonido y que el sonido es importante y útil para la comunicación. Cuando usted escuche algo, señale sus propios oídos y diga
“¡Escucha eso!” Esto ayuda a que su hijo/a aprenda a prestarle atención a los sonidos.
- Haga sonidos para que su hijo los escuche y dirija su atención hacia ellos.
- Escuche los sonidos que su hijo/a hace cuando usa los audífonos. Refuerce las vocalizaciones de su hijo. Anote sus observaciones en su diario. Describa lo que son estos sonidos. ¿Hace ciertos sonidos cuando tiene ciertas necesidades?
Cómo alentar habilidades del habla
Una vez que su hijo se haya adaptado al uso del audífono, es importante alentar habilidades de comunicación adicionales.
- Cuando su hijo haga un sonido, repítalo. Esta imitación refuerza el “habla” de su hijo y debiera motivarlo(a) a hacer sonidos adicionales. Además esto le enseñará a su hijo a turnarse en la comunicación.
- Motive a su hijo a que responda a los sonidos sin que usted lo dirija. Por ejemplo, usted y su hijo baten las manos al poner música. Luego espere y vea si su hijo comienza a batir las manos por sí mismo cuando escucha música.
- Ayude a su hijo/a a reconocer los sonidos habituales del hogar, como el del teléfono o cuando tocan a la puerta. Por ejemplo, haga sonar el timbre de la casa y póngase las manos en los oídos. Diga, ¿“Escuchas el timbre”? ¡Yo escucho el timbre! Escucha.” Esto le ayudará a nombrar e identificar los sonidos. El éxito del desarrollo lingüístico de los niños depende de la participación de los padres. Usted debe tomar dos decisiones fundamentales:
- usted tendrá grandes expectativas para su hijo
- usted confiará en su propia habilidad de ser un buen padre o una buena madre para su hijo/a con pérdida auditiva.
Preguntas frecuentes acerca de la pérdida auditiva
¿Qué debo de hacer si sospecha que mi hijo no oye bien?
La pérdida auditiva puede ocurrir en cualquier momento. La mayoría de los niños son examinados al nacer para valorar si oyen bien, pero no se comprueba de nuevo hasta llegar a la escuela. Si usted está preocupado acerca de la audición de su hijo, usted necesita decirle a su médico y pregunte acerca de un control audiométrico. En general, su médico puede comprobar si su hijo tiene una infección en los oídos que pudiera provocarle una pérdida auditiva temporal.
¿Qué porcentaje de pérdida auditiva tiene mi hijo?
Desafortunadamente es difícil clasificar la pérdida auditiva en términos de porcentaje. Esto se debe a que la pérdida auditiva puede variar mucho de una frecuencia a otra. Es por ello que la pérdida auditiva generalmente se clasifica según el grado y la configuración de la misma. A veces los médicos usan porcentajes para referirse a la pérdida auditiva.
¿La pérdida auditiva mejorará o empeorará?
Normalmente es imposible determinar si la pérdida auditiva permanecerá estable o variará. Las pérdidas conductivas tienden a mejorar. Las pérdidas neurosensoriales por lo general no mejoran. Algunas condiciones causan pérdida auditiva progresiva, es decir, el grado de pérdida aumenta con el tiempo. A menudo hay pérdida progresiva de la audición con el citomegalovirus (CMV), una infección viral que la madre contrae mientras está embarazada. También se presenta con algunas formas de pérdida auditiva hereditarias en las que la pérdida tiende a empeorar con el tiempo. El uso de audífonos adecuados no detiene el progreso de la pérdida auditiva, pero tampoco hará que la pérdida empeore.
¿Cómo puede mi hijo aprender a hablar si no puede escuchar?
No hay una respuesta única para esta pregunta ya que hay muchas variables en la pérdida auditiva. Algunas personas creen que hablar es muy importante. Otras creen que lo más importante es poder comunicarse claramente, sin importar el método.
Generalmente, los bebés aprenden a hablar escuchando e imitando lo que escuchan. Aprenden que pueden usar sus voces y las palabras para obtener lo que necesitan. Actualmente los audífonos y otras tecnologías pueden ayudar a muchos niños que son sordos o tienen dificultades auditivas a aprender a hablar mediante este mismo proceso. Para otros niños, el lenguaje de señas será su primer lenguaje y el lenguaje hablado vendrá después. Usted puede incentivar a su hijo a que use el lenguaje hablado colocándole los audífonos cada vez que él o ella esté despierto. Haga que su voz suene interesante variando el tono como lo haría al hablar como bebé.
Hable de cosas que tienen sentido para su hijo. Siempre refuerce los intentos de su hijo por comunicarse con su voz o palabras. Haga que escuchar sea un hábito y parte de la rutina diaria de su hijo/a.
¿Cómo afecta la comunicación la pérdida auditiva?
La comunicación es el intercambio de información e ideas utilizando los sentidos de la audición, vista y tacto. La audición es una de las principales formas en que aprendemos sobre nuestro entorno, y juega un papel crucial en el desarrollo del lenguaje hablado. El lenguaje hablado es una forma de comunicación. La comunicación puede producirse sin la audición mediante el lenguaje de señas, gestos, expresiones faciales y otra información visual. Muchos factores contribuyen a determinar lo bien que un niño con pérdida auditiva desarrollará el lenguaje hablado. Estos factores incluyen el grado de pérdida auditiva, el tipo de la pérdida, la edad de identificación, la cantidad de intervención y la presencia de otras condiciones, para nombrar sólo algunas. Un menor con pérdida auditiva puede aprender a usar información visual y otras habilidades para comunicarse.
Consejos para mantener los audífonos en oídos pequeños
Usted sabe que los audífonos son la clave del desarrollo del habla y del lenguaje de su hijo, pero ¿cómo convencer a su pequeño que los mantenga en los oídos?
Tal como hay menores a quienes no les gusta usar zapatos o calcetines, puede que su hijo/a prefiera no tener audífonos en los oídos. Sin duda que usted se sentirá frustrado cuando, después de mucho esfuerzo por colocarle el audífono en el oído de su hijo/a, ¡éste con sus pequeñas manos se los saca de inmediato!
La clave es enseñarle a su hijo/a, desde el principio, que usted controla cuándo y cómo él/ella usará los audífonos. Si su hijo/a se acostumbra a usar audífonos en sus oídos, escuchar mejor debiera incentivarlo a no sacárselos. Usted puede motivar a su hijo/a a usar los audífonos mediante acciones de reforzamiento. Para ello puede usar una recompensa que sólo recibirá si usa los audífonos, como por ejemplo un juego especial. También puede ser una consecuencia natural, como poder escuchar una canción, hablar con usted, o responder a los elogios y sonrisas de su parte a medida que aprende a comunicarse. Entonces, ¿cómo comenzar?
Dispositivos de retención.
Los dispositivos de retención ayudan a mantener los audífonos en los oídos de niños pequeños y pueden evitar que su hijo/a los pierda o rompa. Su audioprotesista puede ayudarle a buscar estos dispositivos para su hijo. Algunos ejemplos son: Huggie Aids, pinzas, cinta para peluquines, gorros y cintillos.
Facilidad de inserción.
El material del cual estén hechos los moldes afectará la forma en que se deslicen en el oído. Además, si su hijo/a tiene una pérdida auditiva grave, la parte del molde que se inserta en el oído puede ser larga e incluso curva. Estos factores, junto con un menor inquieto, pueden hacer que colocar el molde en el
oído de su hijo/a parezca algo casi imposible. Usar lubricante y una buena técnica de inserción puede facilitar la tarea. Coloque una pequeña cantidad de lubricante en la parte del molde que se inserta en el canal auditivo (tenga cuidado de no bloquear la apertura auditiva). Esto facilita la inserción del molde en el oído. Hay cremas y aceites especiales para el uso con moldes de oído. Es importante utilizar lubricantes a base de agua. Estos lubricantes no dañan el molde y pueden evitar que se irrite el oído. Como la vaselina no está hecha a base de agua no es un buen lubricante.
Planes de conducta.
Su hijo/a debiera usar audífonos durante todas las horas en que esté despierto para que pueda escuchar sonidos durante toda su rutina diaria. De este modo, asociará el uso de audífonos con la capacidad de escuchar sonidos, lo que le ayudará en su proceso de aprendizaje. Sea constante con esta rutina diaria, y refuerce o recompense a su hijo/a por usar audífonos. Su audioprotesista le puede dar sugerencias adicionales. Si un menor se rehúsa de plano a usar audífonos, y si no hay una buena razón para ello (vea la siguiente información), puede que deba consultar a un psicólogo conductual.
Problemas con los audífonos que deben corregirse
Aunque es normal y previsible que un niño pequeño se saque a veces los audífonos, existen otros factores corregibles que pueden causar este comportamiento.
Sobre amplificación.
Su audioprotesista debiera usar mediciones reales del oído para determinar el nivel de presión acústica que el audífono de su hijo/a genera. Cuando se genera un nivel de sonido demasiado alto se habla de sobre amplificación. Para llevar a cabo la medición real del oído, se coloca un tubo pequeño y blando en el oído del menor. Luego el audioprotesista emite sonidos por un altoparlante y mide el nivel de presión acústica
en el oído. Mediante el uso de mediciones reales, el audioprotesista puede supervisar el nivel de presión acústica en el oído de su hijo/a. Estos niveles pueden compararse con las pautas de cantidad máxima de sonido que puede generarse sin causar molestia. Las pautas se basan en normas según la edad aunque pueden existir diferencias individuales. Usted debería sospechar la sobre amplificación si su hijo/a se saca reiteradamente los audífonos o pestañea más de lo habitual al usarlos. Si detecta estos síntomas, hable con su audioprotesista. Recuerde que los sonidos fuertes deben ser percibidos como tales por su hijo/a cuando use audífonos, y que incluso los sonidos muy fuertes no deben causar molestia física.
Infecciones del oído.
Si su hijo/a tiene una infección en el oído, puede que se saque los audífonos porque sus oídos le duelen. Asegúrese de hablar con su médico y audioprotesista si cree que su hijo/a tiene una infección en los oídos. Puede que le recomienden que no use los audífonos mientras la infección no haya desaparecido. Si los oídos de su hijo/a están supurando, retire los audífonos hasta que la infección se acabe.
Irritación.
Los moldes nuevos pueden causar irritación. A veces los moldes tienen áreas disparejas que pueden causar irritación en el oído. Muchas veces, el audioprotesista puede limar estas áreas del molde. Al usar moldes nuevos, revise a menudo si los oídos de su hijo/a están irritados. Una zona irritada puede ser la razón por la que su hijo/a no quiera usar los audífonos.
OPCIONES DE COMUNICACIÓN PARA SU HIJO/A Y SU FAMILIA
Cómo la pérdida auditiva afecta la comunicación
La forma en que la pérdida auditiva afecta a un niño depende de diversos factores:
- el tipo de pérdida auditiva
- el grado de pérdida auditiva
- la configuración de la pérdida auditiva
- Otros factores, incluyendo:
- La participación familiar
- La edad en que se produjo la pérdida auditiva
- La edad en que se identificó la pérdida auditiva
- La edad en que se inició la intervención
- Las demás condiciones de salud del niño
La pérdida auditiva en los niños es distinta a la que se produce en los adultos. Esto se debe a que los niños aún no han aprendido el habla y el lenguaje. Los adultos con pérdida auditiva a veces pueden desenvolverse sin audífonos porque conocen y pueden aplicar las reglas del lenguaje en sus conversaciones cotidianas. Para un niño, incluso con una pérdida auditiva leve, puede afectar su capacidad de desarrollar las habilidades del habla y del lenguaje. Los niños necesitan escuchar todos los sonidos del lenguaje para poder aprender a hablar.
Los niños con pérdida auditiva grave a profunda necesitan con frecuencia aprender alguna forma de lenguaje de señas porque incluso con audífonos no podrán escuchar todos los sonidos del habla. Esto no significa que los niños con pérdida auditiva grave a profunda nunca aprenderán a hablar. Sólo que es posible que deban obtener información del habla y del lenguaje de otras formas aparte de la audición.
También es bueno que los niños con grados más leves de pérdida auditiva sepan alguna forma de lenguaje de señas. Habrá momentos (como al nadar, bañarse) cuando los niños no estén usando audífonos pero deban comunicarse.
¿Afectará la pérdida auditiva la capacidad de aprendizaje de mi hijo/a?
¿Cómo puedo ayudar a que mi hijo/a aprenda? Muchos profesionales trabajarán con usted y su hijo/a durante su educación. Le aconsejaran cómo ayudar a su hijo/a. Lo que usted como padre o madre puede hacer es continuar interactuando con su hijo/a en forma normal. Hable con su hijo/a y trátelo tal como trataría a un menor sin pérdida auditiva. Si su hijo/a tiene pérdida auditiva grave o profunda, puede optar por usar alguna forma de lenguaje de señas para suplementar la comunicación.

