Si has notado que últimamente ves peor o que te cuesta seguir una conversación, quizás valga la pena prestar atención no solo a tus ojos o tus oídos, sino también a tu corazón. Un nuevo estudio científico ha descubierto que las personas de mediana edad y mayores con problemas de visión, audición o ambos tienen más probabilidades de sufrir un infarto o un derrame cerebral que quienes no padecen estas dificultades.
¿Qué encontraron los investigadores?
El estudio siguió durante siete años a más de 11.000 personas en China mayores de 45 años. Ninguna tenía problemas de corazón al inicio. Al finalizar el seguimiento, los resultados fueron llamativos:
- Quienes solo tenían problemas de visión tenían un 24 % más de riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular.
- Quienes solo tenían pérdida auditiva, un 20 % más.
- Y quienes combinaban ambos problemas, hasta un 35 % más.
¿Por qué ocurre esto?
Los científicos todavía no lo saben con certeza, pero hay teorías razonables. Por un lado, ver mal dificulta hacer ejercicio y moverse con seguridad, lo que favorece el sedentarismo, la obesidad y la hipertensión, todos ellos enemigos del corazón. Por otro, oír mal puede llevar al aislamiento social y a la depresión, que también perjudican la salud cardiovascular.
¿Qué puedes hacer?
La buena noticia es que algo tan sencillo como ponerse gafas o usar un audífono podría marcar la diferencia. Los investigadores esperan que futuros estudios confirmen si corregir estos problemas sensoriales ayuda también a proteger el corazón.
Lo que está claro es que cuidar la vista y el oído no es solo una cuestión de comodidad, sino también, posiblemente, de salud cardiovascular. Si tienes más de 45 años y notas dificultades para ver o escuchar con claridad, lo más recomendable es consultarlo con tu médico cuanto antes.

