¿Cómo prevenir la otitis externa u “oído del nadador”?
Esa molesta picazón en el oído, el dolor que aparece tras nadar o ducharse, y la sensación de oído tapado pueden tener un culpable común: la otitis externa, también conocida como «oído del nadador». Esta infección puede arruinar tus planes de verano… ¡Pero no tiene por qué ser así!
¿Qué es exactamente la otitis externa?
Es una infección del canal auditivo externo, el conducto que conecta la parte externa del oído con el tímpano. Por lo general, la causa es una bacteria, aunque en algunos casos puede deberse a un hongo. El problema aparece cuando ese canal se humedece y no se seca bien, creando un ambiente ideal para que los gérmenes crezcan.
¿Por qué aparece?
Aunque es más frecuente en niños y nadadores, cualquiera puede sufrirla. No necesitas meterte a una piscina para desarrollarla. El sudor, el uso de audífonos o bastoncillos de algodón también pueden retener humedad dentro del oído. Incluso un pequeño rasguño al intentar limpiarlo puede facilitar una infección.
Algunas causas comunes:
- Agua que queda atrapada en el oído tras nadar o ducharse.
- Lesiones leves dentro del canal auditivo (rascarse, usar bastoncillos).
- Uso frecuente de audífonos o auriculares.
- Presencia de bacterias en piscinas, jacuzzis o aguas naturales poco tratadas.
Síntomas a tener en cuenta
Si sientes alguno de estos signos, es buena idea consultar con un profesional de salud:
- Dolor al tocar o tirar del oído externo.
- Picazón dentro del oído.
- Sensación de oído tapado o pérdida de audición temporal.
- Secreción (a veces con mal olor).
- Enrojecimiento e hinchazón.
La fiebre o los escalofríos no son comunes, así que si los tienes, puede haber otra causa o una complicación.
¿Cómo se trata?
En la mayoría de los casos, el tratamiento es sencillo:
- Gotas óticas antibióticas, a veces combinadas con antiinflamatorios, durante una semana.
- Evita mojar el oído durante el tratamiento.
- Si hay mucha inflamación, el médico puede colocar una mecha (una pequeña tira absorbente) para asegurar que las gotas lleguen al foco de la infección.
Importante: sigue el tratamiento completo aunque los síntomas mejoren antes.
Consejos para prevenir el oído del nadador
Evitar la otitis externa es posible con algunos cuidados simples:
Después de nadar o ducharte:
- Inclina la cabeza hacia los lados para ayudar a que el agua salga.
- Seca el oído con una toalla.
- Puedes usar un secador de pelo en aire frío y a unos 30 cm del oído para eliminar la humedad restante.
Hábitos que ayudan:
- No uses bastoncillos de algodón: pueden dañar el canal y eliminar el cerumen, que protege de infecciones.
- Mantén limpios tus audífonos o auriculares, y retíralos después de hacer ejercicio.
- Si usas tapones para nadar, que sean personalizados o bien ajustados.
Atención con las piscinas y jacuzzis
Muchos brotes de infecciones se han relacionado con instalaciones mal mantenidas. Algunos datos:
- 1 de cada 10 piscinas no cumple con los niveles adecuados de cloro.
- 2 de cada 10 jacuzzis pueden estar mal desinfectados.
- En hoteles y moteles, donde el mantenimiento puede ser menos riguroso, hay más riesgos.
¿Cómo protegerte?
- Prefiere piscinas bien mantenidas.
- El agua debe tener al menos 1 ppm de cloro (3 ppm en jacuzzis).
- El pH debe estar entre 7 y 8 para que el cloro sea efectivo.
- Puedes usar tiras reactivas disponibles en tiendas para verificar estos niveles si lo deseas.
En resumen…
La otitis externa puede ser muy molesta, pero con algunos cuidados sencillos puedes disfrutar del agua sin preocupaciones:
✅ Seca bien tus oídos
✅ Evita objetos dentro del canal auditivo
✅ Usa protección si nadas frecuentemente
✅ Consulta al médico ante los primeros síntomas
Porque unos oídos sanos… ¡También hacen parte del verano perfecto!

