La edad ideal para el implante coclear
El momento de la intervención es crucial, especialmente en niños. Para los niños sordos prelinguales, es decir, aquellos que nacen con sordera o la adquieren antes de desarrollar el lenguaje, se recomienda el implante coclear a una edad muy temprana, idealmente entre los 12 y 18 meses. La audición es la base para el desarrollo de las destrezas lingüísticas; por lo tanto, implantar al niño a una edad temprana le da la mejor oportunidad de desarrollar el lenguaje y el habla de forma similar a sus compañeros oyentes.
En el caso de los adultos, no existe un límite de edad para ser candidato a un implante coclear. Lo fundamental es realizar una evaluación psicocognitiva previa, especialmente en adultos mayores. Para este grupo, el beneficio principal del implante coclear es la capacidad de mantener su autonomía e interacción social, lo que contribuye significativamente a una mejor calidad de vida y a evitar el aislamiento.
Expectativas realistas del implante coclear
Es importante entender que un implante coclear no restaura la audición «normal». Cuando un niño es evaluado para un implante, su equipo médico explicará claramente que el implante coclear no le devolverá una audición biológica. Los resultados varían considerablemente de una persona a otra.
Algunos usuarios de implante coclear pueden obtener principalmente la capacidad de percibir sonidos ambientales, como el timbre de una puerta o el sonido de un motor. Otros, con el tiempo y la terapia, pueden desarrollar habilidades más avanzadas, como la capacidad de usar el teléfono e incluso reconocer y disfrutar de la música. El éxito del implante coclear depende de múltiples factores, incluyendo la edad de la implantación, la motivación del paciente y un programa de rehabilitación auditiva intensivo y continuo.
