El verano significa sol, playa, terrazas, paseos y vacaciones. Pero para los audífonos, esta época del año también supone un desafío adicional. El calor, sudor, protector solar y los repelentes de insectos pueden afectar el audífono, especialmente cuando los residuos se acumulan en micrófonos, receptores, moldes, contactos de carga o pequeñas aberturas de los audífonos
La buena noticia es que la mayoría de estos problemas pueden prevenirse con hábitos muy simples.
Protector solar y audífonos: por qué los residuos afectan al funcionamiento
El protector solar protege la piel, pero no los audífonos. Muchos fotoprotectores contienen aceites, grasas, emulsionantes y partículas que pueden dejar residuos sobre la carcasa y las zonas más sensibles del dispositivo.
Con el tiempo, estos residuos pueden:
- obstruir las aberturas del micrófono o auricular
- favorecer la acumulación de suciedad,
- alterar la calidad del sonido,
- afectar a los contactos de carga del audífono
- provocar fallos intermitentes.
El problema no suele aparecer tras un único contacto, sino por la repetición diaria: aplicar crema varias veces al día, tocar después los audífonos, recolocarlos constantemente o manipularlos con las manos aún grasientas.
En los modelos retroauriculares, la zona detrás de la oreja es especialmente importante. El audífono está en contacto directo con la piel y allí se acumulan fácilmente restos de protector solar, sudor y polvo.
Además del protector solar, los fabricantes recomiendan evitar el contacto directo de los audífonos con perfumes, lacas para el cabello, aceites cosméticos y repelentes de insectos.
Repelentes en aerosol: por qué pueden ser especialmente problemáticos
Los repelentes de insectos en spray suelen ser más agresivos para los audífonos que las lociones o cremas. La razón es sencilla: la niebla fina del aerosol se dispersa fácilmente y puede depositarse sobre la carcasa, el cabello, las orejas o las aberturas del micrófono.
El mayor riesgo aparece cuando el spray se aplica cerca del rostro o de la cabeza. Las partículas pueden introducirse en componentes sensibles y alterar el funcionamiento del dispositivo.
En verano esto ocurre con frecuencia: terrazas, cenas al aire libre, paseos nocturnos o vacaciones son momentos en los que las personas suelen llevar puestos sus audífonos mientras utilizan repelente.
La mejor opción es:
- aplicar primero el producto en las manos,
- extenderlo después sobre cuello, brazos o piernas,
- evitar pulverizar directamente alrededor de orejas, cabello y cara.
El orden correcto: crema primero, audífonos después
Una rutina sencilla puede marcar una gran diferencia.
Protector solar
- Aplicar el protector solar.
- Lavarse bien las manos.
- Esperar unos minutos hasta que la piel esté seca.
- Colocarse los audífonos.
La piel detrás de la oreja no debe quedar húmeda ni grasa al insertar el dispositivo.
Repelente de insectos
Si ya llevas los audífonos puestos:
- evita pulverizar cerca de ellos,
- quítatelos unos segundos si necesitas aplicar producto en cuello o rostro,
- guárdalos en el estuche mientras aplicas el spray,
- vuelve a colocarlos solo cuando la piel y las manos estén secas.
Señales de que el protector solar o el spray pueden estar afectando al audífono
Los residuos no siempre se detectan a simple vista. A menudo, los cambios aparecen poco a poco.
Las señales más habituales son:
- el sonido se escucha amortiguado o más bajo,
- las voces pierden claridad,
- aumenta la sensación de sonido “apagado”,
- aparecen silbidos con mayor frecuencia,
- el audífono falla de forma intermitente,
- el auricular o receptor se nota pegajoso,
- la aplicación móvil muestra desconexiones,
- los audìfonos recargables cargan mal o dejan de cargar,
- los contactos de carga se ven opacos o grasientos,
- el audìfono se percibe con humedad o resbaladizo al colocarlo.
Estas situaciones no significan necesariamente una avería. Muchas veces el problema es simplemente acumulación de residuos en micrófonos, filtros, cúpulas o contactos.
Cómo limpiar los audífonos en verano
Durante los meses de calor conviene revisar los audífonos a diario. No hace falta una limpieza profunda: un minuto cada noche suele ser suficiente.
Recomendaciones básicas
- limpiar el audífono con un paño suave y seco,
- revisar micrófonos, auriculares y contactos de recarga del audífono
- utilizar únicamente productos específicos recomendados para audífonos,
- mantener limpios filtros y cúpulas.
Lo que no debe hacerse
- no usar alcohol ni limpiadores domésticos,
- no utilizar disolventes,
- no sumergir nunca el audífono en agua,
- no introducir objetos punzantes en las aberturas.
En los audífonos recargables, los contactos de carga merecen especial atención. Muchas veces los problemas de carga se deben simplemente a suciedad acumulada.
Sudor, humedad y calor: otros enemigos del verano
El protector solar no es el único riesgo. El sudor, humedad ambiental, la arena y las altas temperaturas también afectan a los audífonos.
Aunque muchos audífonos modernos tienen protección frente a la humedad, resistente al agua no significa impermeable.
Por eso conviene evitar:
- dejarlos al sol directo,
- guardarlos en coches expuestos al sol
- llevarlos sueltos en bolsas de playa,
- exponerlos durante horas a ambientes húmedos.
Lo ideal es guardarlos en:
- un estuche protector,
- un lugar seco y sombreado,
- o un sistema de secado, si se suda mucho.
Después de un día especialmente caluroso, es recomendable secarlos bien antes de guardarlos.
Una rutina sencilla para cuidar los audífonos en verano
Por la mañana
- Aplicar protector solar.
- Lavarse las manos.
- Esperar a que la piel se seque.
- Colocar los audífonos.
Durante el día
- Retirar brevemente los audífonos al reaplicar crema o spray.
- Guardarlos en el estuche mientras tanto.
- Evitar aerosoles cerca de orejas y cabello.
Por la noche
- Secar los audìfonos
- Revisar auriculares y contactos.
- Guardarlos en cargador, estuche o sistema de secado.
El verano y los audífonos sí pueden convivir
El protector solar, el repelente de insectos, el sudor y el calor forman parte normal del verano. El problema aparece cuando los residuos permanecen durante mucho tiempo sobre los componentes sensibles del audífono.
Con una rutina sencilla de limpieza y manipulación adecuada, la mayoría de los problemas pueden evitarse.
Si aparecen sonidos apagados, silbidos frecuentes, fallos de carga o interrupciones del funcionamiento, conviene acudir a un audiólogo para realizar una limpieza profesional y revisar el estado del audífono .
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