Vértigo y acúfenos (tinnitus)

Escrito por: Cristina Faus Perez

05/11/2026

¿Qué es el vértigo?

El vértigo es una sensación de movimiento o giro que se produce cuando en realidad uno está quieto. Quien lo experimenta puede sentir que es él quien gira, o que es el entorno el que se mueve a su alrededor. Aunque suele confundirse con el mareo común, el vértigo es algo más específico e intenso, y puede dificultar actividades cotidianas tan simples como caminar, levantarse o mantener el equilibrio.

Es importante aclarar que el vértigo no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que indica que algo no funciona bien, generalmente en el oído interno o en el cerebro.


¿Qué es el acúfeno (tinnitus)?

Elacúfeno es la percepción de sonidos, como pitidos, zumbidos, siseos o rugidos, en uno o ambos oídos, sin que exista ninguna fuente sonora externa que los produzca. Puede ser continuo o aparecer de forma intermitente, y su intensidad varía de una persona a otra.

Al igual que el vértigo, el tinnitus no es una enfermedad, sino un síntoma asociado a diversas condiciones que afectan al sistema auditivo. En algunos casos es temporal, pero en otros puede volverse crónico y repercutir notablemente en la calidad de vida.


¿Por qué aparece el vértigo?

El vértigo puede tener varias causas, la mayoría relacionadas con el sistema vestibular, la parte del oído interno encargada del equilibrio:

Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) Es la causa más frecuente. Se produce cuando pequeñas partículas de calcio se desplazan hacia los canales semicirculares del oído interno, alterando las señales de equilibrio que se envían al cerebro. Provoca episodios breves pero intensos de mareo, generalmente desencadenados por cambios en la posición de la cabeza.

Enfermedad de Ménière Es un trastorno crónico del oído interno que cursa con episodios recurrentes de vértigo intenso, tinnitus, pérdida auditiva y sensación de presión en el oído. Se asocia a una acumulación anormal de líquido en el oído interno que altera tanto el equilibrio como la audición.

Neuritis vestibular y laberintitis Ambas son consecuencia de infecciones víricas que inflaman estructuras del oído interno. La neuritis vestibular afecta principalmente al nervio del equilibrio, mientras que la laberintitis también compromete la audición. Pueden causar vértigo súbito e intenso, acompañado de náuseas y sensación de inestabilidad.

Migraña vestibular Algunas personas que padecen migraña experimentan episodios de vértigo, con o sin dolor de cabeza. Factores como el estrés, la exposición a luces intensas o ciertos alimentos pueden desencadenar estos episodios, que suelen ir acompañados de náuseas y desorientación.

Traumatismos craneales Los golpes en la cabeza o el cuello pueden dañar las estructuras del oído interno o el nervio vestibular, provocando vértigo. Incluso una conmoción cerebral leve puede generar mareos e inestabilidad si afecta al sistema del equilibrio.

Causas neurológicas En casos menos frecuentes, el vértigo puede ser señal de una afección más grave, como un accidente cerebrovascular o esclerosis múltiple. Si el vértigo se acompaña de debilidad muscular, dificultad para hablar, alteraciones visuales o problemas para caminar, es imprescindible buscar atención médica urgente.


Síntomas del vértigo

Los síntomas más habituales son:

  • Sensación de giro o movimiento sin desplazarse
  • Pérdida del equilibrio e inestabilidad
  • Náuseas y vómitos
  • Sudoración y sensación de desmayo
  • Dificultad para enfocar la vista
  • Sensibilidad a los movimientos de cabeza

La duración y la intensidad varían enormemente: algunas personas sufren episodios breves y leves, mientras que otras experimentan crisis prolongadas que limitan significativamente su vida diaria.


Síntomas del tinnitus

El tinnitus puede manifestarse de distintas formas:

  • Pitidos, zumbidos, rugidos o chasquidos en los oídos
  • Sonidos pulsátiles que siguen el ritmo del latido cardíaco
  • Tonos agudos o graves, continuos o intermitentes
  • Dificultad para concentrarse o conciliar el sueño
  • Mayor sensibilidad a los ruidos fuertes

¿Cómo se diagnostican?

El diagnóstico requiere una evaluación médica completa que puede incluir:

  • Historia clínica y exploración física: el especialista evaluará la frecuencia, duración y características de los episodios, así como síntomas asociados como pérdida auditiva o antecedentes de traumatismos.
  • Pruebas vestibulares: maniobras específicas como la de Dix-Hallpike permiten identificar el VPPB al reproducir el vértigo de forma controlada. También se realizan pruebas de coordinación y equilibrio.
  • Pruebas auditivas: las audiometrías ayudan a detectar pérdida auditiva, especialmente cuando se sospecha tinnitus o enfermedad de Ménière.
  • Pruebas de imagen: en casos donde se sospeche una causa neurológica, puede solicitarse una resonancia magnética o tomografía computarizada para descartar accidentes cerebrovasculares o tumores.

Opciones de tratamiento

El tratamiento depende de la causa subyacente. A continuación se resumen las principales opciones:

CondiciónTratamiento
VPPBManiobras de reposicionamiento (maniobra de Epley)
Enfermedad de MénièreDiuréticos, dieta baja en sodio, cambios en el estilo de vida
Neuritis vestibularMedicación antiemética, rehabilitación vestibular
Migraña vestibularMedicación para la migraña, ajustes dietéticos
Traumatismos cranealesFisioterapia, rehabilitación vestibular
TinnitusTerapia de sonido, terapia cognitivo-conductual, audífonos

Consejos para el día a día

Convivir con el vértigo o el tinnitus puede ser difícil, pero hay estrategias que ayudan a reducir su impacto:

  • Moverse con calma: evitar los cambios bruscos de posición o los giros rápidos de cabeza.
  • Usar apoyos: bastones o pasamanos pueden prevenir caídas durante los episodios más intensos.
  • Dormir con la cabeza elevada: mantener la cabeza ligeramente levantada puede reducir los episodios de vértigo relacionados con el VPPB.
  • Proteger los oídos: en entornos ruidosos, el uso de tapones o generadores de ruido blanco puede aliviar el tinnitus.
  • Mantenerse hidratado: la deshidratación puede empeorar los mareos, por lo que es importante beber agua con regularidad.
  • Gestionar el estrés: técnicas de relajación como la meditación o la respiración profunda pueden contribuir a reducir la frecuencia e intensidad de los síntomas.

¿Cuándo acudir al médico urgentemente?

Algunos síntomas acompañantes requieren atención médica inmediata:

  • Dolor de cabeza intenso y repentino
  • Debilidad o entumecimiento en brazos o piernas
  • Dificultad para hablar o comprender el lenguaje
  • Visión doble o pérdida de visión
  • Dolor en el pecho o palpitaciones

En conclusión

El vértigo y el acúfeno son trastornos que pueden afectar profundamente la vida cotidiana, pero con un diagnóstico adecuado y el tratamiento correcto, la mayoría de las personas logra controlarlos y recuperar su bienestar. Si los síntomas persisten o se intensifican, no dude en consultar a un especialista: cuanto antes se actúe, mejores serán los resultados.

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