El Uso del Chupete y su Impacto en el Desarrollo del Habla

¿Qué es la audición residual?

Escrito por: Cristina Faus Perez

05/10/2026

Consideraciones Generales


Función y Limitaciones del Chupete

El chupete cumple una función calmante relevante en los primeros meses de vida, particularmente en situaciones de irritabilidad o durante la conciliación del sueño. No obstante, su uso simultáneo con la lactancia materna puede generar confusión en el patrón de succión del lactante, dada la diferencia en la forma y la textura respecto al pecho materno, lo que puede comprometer una lactancia eficaz.

A partir de los seis a doce meses de edad, la relación beneficio-riesgo del uso del chupete comienza a invertirse, siendo progresivamente mayor el potencial impacto negativo sobre el desarrollo.


Hitos Normativos del Desarrollo del Habla

El desarrollo fonológico infantil sigue una trayectoria predecible que sirve como referencia clínica para la detección precoz de alteraciones:

  • 12 meses: Aparición de las primeras palabras con significado referencial.
  • 24 meses: Combinación de dos palabras; inteligibilidad aproximada del 50% para interlocutores no familiares.
  • 4 años: Uso generalizado de oraciones completas; inteligibilidad cercana al 100% para interlocutores no familiares, con presencia residual de errores articulatorios normativos.
  • 5 años: Resolución de la mayoría de los procesos fonológicos de simplificación del habla.
  • 7 años: Adquisición completa del sistema fonológico sin errores articulatorios esperables.

Los procesos fonológicos —patrones sistemáticos de simplificación articulatoria propios del desarrollo— son normativos dentro de sus rangos de edad correspondientes. Su persistencia más allá de dichos rangos puede ser indicativa de un trastorno fonológico o articulatorio que requiere intervención logopédica.


Indicadores de Alerta en el Desarrollo del Habla

La presencia de cualquiera de los siguientes signos justifica una evaluación logopédica:

  • Dificultad persistente en la producción correcta de sonidos del habla.
  • Escasa adquisición de nuevos fonemas acorde a la edad.
  • Inteligibilidad reducida para interlocutores no familiares.
  • Necesidad recurrente de un familiar como intérprete.
  • Ansiedad comunicativa o resistencia a la interacción verbal.

Evidencia sobre el Impacto del Chupete en el Habla

La literatura clínica muestra de forma consistente que el uso prolongado del chupete —al igual que otros hábitos de succión no nutritiva como el chuparse el pulgar— incrementa el riesgo de desarrollar alteraciones fonológicas y articulatorias. Los mecanismos implicados son los siguientes:

Reducción de la práctica comunicativa. La presencia del chupete en la cavidad oral inhibe el balbuceo y la producción verbal espontánea, limitando las oportunidades de práctica articulatoria en etapas críticas del desarrollo del lenguaje.

Restricción de la movilidad lingual. El objeto en la boca limita la exploración y el rango de movimiento de la lengua, dificultando la adquisición de los patrones motores necesarios para la producción de determinados fonemas.

Alteraciones en la oclusión dental. La presión continuada del chupete sobre las estructuras dentofaciales puede desplazar anteriormente los incisivos superiores, generando una mordida abierta anterior. Esta maloclusión compromete la coordinación linguo-dental necesaria para la producción de fonemas como /s/ y /θ/, favoreciendo la aparición de ceceo interdental, en el que la lengua se interpone entre los dientes frontales durante la articulación.

Riesgo aumentado de otitis media. El uso del chupete se ha asociado con una mayor incidencia de otitis media, que puede cursar con hipoacusia conductiva transitoria. La reducción en la percepción auditiva de los modelos de habla del entorno dificulta la discriminación e imitación fonémica, con el consiguiente impacto sobre el desarrollo articulatorio.


Recomendaciones Clínicas

Los especialistas en logopedia recomiendan adoptar un enfoque equilibrado que contemple tanto las necesidades de autorregulación del niño como los requerimientos del desarrollo comunicativo. Las pautas de orientación a familias incluyen:

  • Restricción progresiva del uso a partir de los 12 meses, limitándolo a contextos específicos como la conciliación del sueño.
  • Evitar la retirada brusca, dado el riesgo de sustitución por otros hábitos de succión. Se recomienda un proceso de deshabituación gradual y planificado.
  • Fomentar objetos transicionales alternativos —como peluches o mantas— que proporcionen consuelo sin interferir en el desarrollo oral.
  • Estimulación sensoriomotora oral mediante alimentos de texturas variadas —crujientes o masticables— como alternativa a la succión no nutritiva.
  • Monitorización activa del desarrollo del habla y el lenguaje en relación con los hitos normativos para cada franja etaria.

Indicación de Evaluación Logopédica

Ante cualquier preocupación respecto al desarrollo del habla o el lenguaje, la consulta con un logopeda constituye el primer paso recomendado. La evaluación especializada permitirá identificar posibles alteraciones, analizar los factores contribuyentes —incluido el historial de uso del chupete— y diseñar un plan de intervención individualizado con objetivos y estrategias terapéuticas adaptadas al perfil comunicativo del niño.


La detección e intervención tempranas son determinantes para el pronóstico del desarrollo comunicativo. Ante la duda, la consulta profesional siempre es preferible a la espera

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